miércoles, 1 de julio de 2009

Traición a sus orígenes

A continuación transcribo un artículo de Juan Collín, publicado en el número 378 de Julio 09 de la revista Automóvil, que resume de una manera magnífica lo que está sucediendo en el RACE y en el circuito del Jarama.


No hace mucho tiempo en esta columna criticábamos la sentencia judicial que limitaba los días en los que en el Circuito del Jarama pueden rodar vehículos que superen los 90 decibelios. Las protestas realizadas por los propietarios de unos pocos chalets construidos en la zona de la hípica muchos años después que el circuito conseguían que coches y motos homologados para rodar legalmente por carretera, no puedan hacerlo en una pista de carreras con la excusa de que superan la normativa de ruido. Hay que tener en cuenta que cualquier moto de calle de gran cilindrada o deportivo de altos vuelos supera dicha normativa.

El RACE ha perdido este contencioso pero, pasado un tiempo, la sensación es que no ha habido mucho interés en ganarlo y especialmente tras conocer que se han retirado una buena parte de las pocas ayudas que se dedicaban al deporte del automóvil. Según hemos podido saber, se han anulado los apoyos a pruebas tan importantes como el Tour de España Classic, o los rallyes de España y Shalymar entre otros y que la actual Junta Directiva ha intentado desvincularse del Campeonato de España de Rallyes de Tierra. Este último y las Ecoseries son los únicos campeonatos que el RACE organiza en la actualidad. Es evidente que a los que actualmente marcan sus destinos les interesa mucho el golf o la hípica, pero poco o nada el automóvil. No sabemos, si también se habrán olvidado de la realeza. De otra manera, ¿cómo se explica que en los últimos tiempos se hayan gastado auténticas fortunas en organizar concursos de hípica o torneos de golf y no se haga prácticamente nada por el automovilismo y muy poco por la defensa de los conductores? Uno tiene la sensación de que sus actuales dirigentes estarían encantados con que se recalificaran los terrenos del circuito para construir una urbanización u otro campo de golf. Y eso que su actual presidente Javier Gullón nos aseguraba personalmente a primeros de año en la entrega de premios del RACE que estaba trabajando en sacar adelante el proyecto del nuevo circuito. ¿Que quiere que le diga señor Gullón? Visto lo visto no me lo creo y sobre todo tras conocer que pretende comprar otro campo de golf.

Mientras tanto el equipo que trabaja en el Jarama bajo la tutela de su director Manuel Vidal se deja la piel todos los días para que las cosas sigan funcionando a pesar del poco apoyo que les presta el Club. Personas admirables que con muy poco medios pero con mucha afición y ganas de hacer las cosas bien realizan un trabajo impecable. En el Jarama todo son facilidades, buenas caras y los que llevamos muchos años pasando por allí lo sabemos.

Y frente al inmovilismo del RACE tenemos al Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), una entidad que no ha parado de crecer en los últimos años, que le ha ganado completamente la partida en lo que a asistencia en carretera se refiere y que en el plano deportivo no solo cuenta con uno de los mejores circuitos del mundo, sino que también es capaz de organizar pruebas deportivas al máximo nivel mundial de rallyes, motos y Fórmula 1 entre otros y en la actualidad también apoya económicamente a una prometedora cartera de pilotos de coches y motos. Esto si es un club automovilístico.

En el RACE, a más de uno se le tendría que caer la cara de verguenza por como han transcurrido las cosas en los últimos tiempos. Afortunadamente, a finales de Junio se celebran elecciones en esta entidad y es una buena oportunidad para los socios que quieran defender el Jarama y que el club continue siendo automovilista en el sentido amplio de la expresión.

Autor: Juan Collin
Automóvil 378 Julio 09

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